●PRESENCIA LabVERO COVACH
Qué hacemos en PRESENCIA Lab

Entrenar la atención es aprender a elegir dónde estar.

Una habilidad que practicamos en la vida cotidiana, no solo cuando nos sentamos a meditar.

La atención es el punto de partida

Antes de concentrarte, observá.

La usamos para aprender, trabajar, crear y vincularnos. Sin embargo, muchas veces algo la captura sin que lo registremos.

Tomar una PAUSA y preguntarte “¿dónde está mi atención ahora?” ejercita la META-ATENCIÓN: la capacidad de registrar dónde está tu propia atención.

Una vez que lo notás, podés reconocer qué está ocupando tu ATENCIÓN y cómo te está impactando. En PRESENCIA Lab llamamos saldo atencional a ese registro: observar si tu atención está dispersa, saturada o disponible, y desde ese lugar elegir cómo gestionarla.

01Elegí un foco, por ejemplo las sensaciones de la respiración.
02Sostené la atención ahí. Es normal que se vaya.
03Date cuenta de que se fue. Ese momento ya es parte del entrenamiento.
04Volvé sin juzgarte. Cada regreso es una repetición de práctica.
Contá vueltas, no distracciones

Probá durante tres minutos. Cada vez que notes que te fuiste y regreses, hacé una pequeña marca. ¿Qué descubrís sobre tu atención?

Atención plena

De la Inteligencia ATENCIONAL a MINDFULNESS

Al practicar observar, elegir y volver, creamos las condiciones para estar presentes. Mindfulness también cultiva la META-COGNICIÓN: poder reconocer qué estamos pensando mientras pensamos, sin quedar atrapados automáticamente en cada pensamiento. Desde ahí podemos mirar cómo nos relacionamos con lo que encontramos —pensamientos, emociones y sensaciones— con curiosidad, aceptación y sin juicio. No se trata de dejar la mente en blanco ni de sostener una concentración perfecta.

Cuando reconocés dónde está tu ATENCIÓN, también podés preguntarte: ¿cómo me estoy relacionando con eso a lo que estoy atendiendo?

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¿Querés llevarlo a la práctica?

Empezá por un encuentro o explorá una experiencia a tu ritmo.

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