●PRESENCIA LabVERO COVACH
Cultivar presencia

Mindfulness es una forma de estar en la vida.

La atención nos ayuda a llegar al momento presente. Mindfulness nos invita a habitarlo tal como sucede, con una mirada consciente, abierta y amable.

Del observar al habitar

¿Dónde está mi ATENCIÓN?
¿Cómo me relaciono con lo que estoy atendiendo AQUÍ y AHORA?

El entrenamiento atencional nos permite reconocer cuándo la mente se va y elegir volver. Al cultivar mindfulness, llevamos esa atención de manera intencional a la experiencia presente: lo que ocurre fuera y dentro de nosotros, en el cuerpo, los pensamientos y las emociones. Al notar dónde está nuestra atención ejercitamos la META-ATENCIÓN. Al reconocer los pensamientos mientras aparecen, cultivamos la META-COGNICIÓN: podemos observar lo que pensamos sin tomar cada pensamiento como una verdad o una orden.

La META-COGNICIÓN —observar nuestra propia mente— es una de las grandes habilidades que cultivamos con mindfulness. No buscamos sentir algo en particular ni cambiar de inmediato lo que aparece. Practicamos abrir un espacio entre el estímulo y la respuesta para salir del piloto automático y responder con mayor conciencia.

Voces para profundizar

Una práctica con raíces y con investigación.

Mindfulness va más allá de mejorar el foco. Nos invita a observar la experiencia y a estar con ella de otra manera.

“Mindfulness es parte de la vida.”

Thich Nhat Hanh · conversación con Krista Tippett. Escuchar en Plum Village ↗

Jon Kabat-Zinn · ¿Qué es mindfulness?

Uno de los pioneros en llevar esta práctica al ámbito de la salud la describe como prestar atención deliberadamente al momento presente, sin juzgar. En este video breve habla de la presencia como algo que se vive, no solo como un ejercicio de concentración. Ver video · 2 min, en inglés ↗ · Abrir en YouTube ↗

Rick Hanson · La mirada de la neurociencia

En este video, Hanson explica cómo se relaciona la práctica de mindfulness con la actividad del cerebro. Es una puerta de entrada para seguir explorando la investigación, sin reducir toda la experiencia a lo que ocurre en el cerebro. Ver video en su sitio · en inglés ↗

¿Qué muestra la evidencia?

Una revisión de ensayos clínicos encontró evidencia moderada de mejoría en ansiedad, depresión y dolor tras programas de meditación mindfulness. Para otros resultados, la evidencia era menor o insuficiente. Es un campo de estudio en desarrollo: los resultados dependen de la práctica, las personas y el contexto. Leer la revisión científica ↗

Diez actitudes para practicar

Una rueda para volver a la presencia.

Cultivar mindfulness también es cultivar la manera en que nos relacionamos con la experiencia. Tocá cada actitud para conocerla.

PRESENCIA Lab¿Cómo estoy mirando lo que vivo?
01 / 10

No juzgar

Observar lo que aparece sin clasificarlo enseguida como bueno o malo.

¿Cuál de estas actitudes sentís más presente hoy? ¿Cuál te gustaría empezar a cultivar?

Explorá tus actitudes ↓
Una pausa para observarte

¿Por dónde empezarías vos?

Una exploración personal, no un examen. Pensá en cómo viviste estas actitudes durante las últimas semanas.

Marcá del 1 al 5 qué tan disponible sentís cada actitud: 1 = hoy me cuesta mucho; 5 = la reconozco con frecuencia.

Me cuestaLa reconozco
01 No juzgar
02 Mente de principiante
03 Aceptación
04 No forzar
05 Soltar
06 Confianza
07 Paciencia
08 Ecuanimidad
09 Gratitud
10 Compasión

Llevarlo a la vida

Dos formas de practicar. Una misma presencia.

Práctica formal

Reservar unos minutos para meditar con intención: prestar atención a la respiración, al cuerpo o a la experiencia que aparece. Podés empezar con una meditación guiada por Vero.

Escuchar «Cultivar la gratitud» en Spotify ↗

Práctica informal

Llevar esa misma atención a algo que ya hacés: tomar un mate, caminar o escuchar a alguien. No hace falta agregar una actividad más al día.

Probar una práctica cotidiana de dos minutos ↓

Ambas se acompañan: un momento de práctica puede enseñarnos a reconocer y volver en medio de un día común.

Una práctica informal: tu próximo mate

1. Antes de tomarlo, hacé una pausa y sentí el peso del mate en la mano.
2. Percibí la temperatura, el aroma y el primer sorbo.
3. Si la mente se va a otra cosa, reconocelo sin juzgar y volvé a las sensaciones.
4. Al terminar, preguntate: ¿qué noté que antes me pasaba inadvertido?

Podés hacer lo mismo con una taza de té, agua o al caminar. La práctica es darte cuenta y regresar.

La presencia se cultiva practicando.

Empezá por observar tu atención y descubrí las experiencias de PRESENCIA Lab.